viernes, 25 de septiembre de 2009

"Resurgiendo de entre las cenizas"

Una señal...
Después de su visita me siento rara, desconocida, pobre y perdida. Es increíble como alguien que parece no tener nada lo tiene todo. Vive como quiere, haciendo lo que le gusta y dirijiéndose allí donde desea. Alguien que se cruzó en mi camino una vez, alguien que jamás esperé volver a ver, alguien que me sorprendió de entre las cenizas. Quizás sin saberlo o quizás sin querer reconocerlo fui dejando que esas cenizas que acompañan al mundo normal me fueran cubriendo todo este tiempo. Si pudiera volar como las palabras, si pudiera crear mi propia novela, si pudiera creer que puedo...
Igual que un buen día llegó, otro buen día se marchó. De nuevo creo que no nos volveremos a ver, sin embargo despertó algo en mi que llevaba demasiado tiempo dormido. ¿por que aceptar? ¿por qué conformarse? ¿por que no arriesgar?
Convulsionó todo mi mundo y me hizo ver otro, quizás tenga razón y él ( y los que ven la vida como él) sean los normales y no el resto del mundo.
Quizás Zoilo fue como una señal que me hizo ver que hace ya demasiado tiempo que no recuerdo mis sueños.
Cuando las palabras no están vacías, amor y respeto.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Síndrome Peter Pan

Portugal 2009

No sé cómo, ni cuando, ni por qué...pero un buen día me sentí como si me hubieran robado, hubiera perdido o se hubieran ido no se donde, un montón de sueños, ideas, momentos. Como si de repente, un buen día me hubiera dado cuenta que me había hecho mayor.
A mi alrededor las cosas han cambiado, no es que sean mejores ni peores pero ya no son como eran. Quizás soy yo la que cambió y no las vea como las veía.

Mis experiencias durante toda esta metamorfosis, tanto las buenas como las malas han ido llevándome sin duda a una madurez y crecimiento personal, pero también han ido llevándose a pesar de resistirme a ello, algo que me pertenecía como la espontaneidad y la inocencia.

Me siento cerrando etapas con fortaleza y afrontándome a retos con mucha más seguridad. Sin embargo sigo creyendo que soy un proyecto al que le queda aún mucho por aprender. Sigo cayéndome para volverme a levantar. Me siento como una esponja que ha absorvido cada momento, cada sensación y cada historia y que sin duda quiere seguir haciéndolo.

Muchas veces, una melodía de la radio, el olor de la primavera, el ruido de la lluvia, el color del otoño, una voz en un bar, una fotografía en el diario, un libro de la estantería o una noticia de actualidad, nos trasladan a un momento en algún lugar o nos recuerdan a alguna persona, nos evocan un sentimiento triste o no, la mayoría de las veces son reflexiones que me hacen sonreír. Y es que el paso del tiempo acabó con el dolor o la euforia para convertirlas suavemente en una sonrisa. Por eso de manera inexplicable a veces cuando voy caminando, haciendo la compra, montando en bicicleta e incluso nadando, voy sonriendo. Otras veces alguien parece que me habla pero yo apenas puedo entender que dice, es como un hilo de voz en la lejanía mientras la comisura de mis labios dibuja una sonrisa. En esos instantes que vivo casi como reales pero que no lo son y se desdibujan con la realidad, soy consciente de la suerte que tuve de vivir y conocer historias con personas que las hicieron increíbles. La suerte de conocer a sus protagonistas, a todos aquellos que bien podrían ser los personajes de una novela. Pero la suerte muchas de esas veces hay que buscarla y por ello, yo quiero seguir componiendo ese rompecabezas, quiero seguir teniendo inquietudes, quiero seguir proponiéndome retos y no tener que renunciar porque... claro "a mi edad ya no toca".
Sé que no es posible continuar jugando a ser mayor porque ya soy mayor, pero es genial poder ser mayor sonriendo de entre los recuerdos y buscando algo más de entre lo que está por llegar.

viernes, 31 de julio de 2009

Desconexión

Un año aquí y otro allí, así me fueron pasando los últimos años.
Un año celebrando mi cumple aquí, en casa, y otro allí en mi otra casa...este año tocaba allí pero no pudo ser y estoy aquí...un año diferente porque el hecho de no estar allí ha dificultado mi momento aquí.
Así que he llegado a mis 35 años deseando y buscando desconexión entre paredes en la montaña, refugiada de las señales tecnológicas y olvidándome del mundo entero.
Estos últimos meses mi cabeza funcionó como una calculadora, haciendo todo lo que se supone que debo hacer y de repente he llegado hasta este punto casi sin un ápice de energía. Por ello estos 4 días de desconexión han sido el mejor regalo que uno se puede hacer...de repente fue como entrar en otra dimensión, mi cabecita loca se desconectó y mi mente dejó de dar vueltas sin parar; dejando que mi cuerpo casi flotara entre paredes calcáreas y aguas cristalinas. Sin conservantes, sin colorantes, de la forma más natural del mundo ví como el sol se ponía para aparecer de nuevo sobre el horizonte horas más tarde...un espectáculo de luz y de emociones que ocurre cada día del año pero que se me escapa entre ir de allá para allá, corriendo, llegando siempre tarde y intentando siempre alargar el día un poco más hasta que tu cuerpo dice basta ya y cae rendido, para entrar en un sueño tan profundo del que solo queda una leve marca entre la comisura de tus labios. Llevó meses sin recordar mis sueños...llevo meses sin parar un minuto, llevo meses sin desconectar...
Por todo esto, hoy mismo, en mi último día de trabajo, creo que ningún otro año recuerdo tan ansiadas unas vacaciones, de nuevo apagaré mi pequeño ordenador de abordo y me perderé entre montañas, sueños y puestas de sol.

Sadernes 15 juliol 2009

domingo, 19 de julio de 2009

Mi Utopía


Vivir libre...esta es mi utopía.
Es cierto que no sé que es vivir en una guerra, en una post-guerra ni bajo un sistema totalitario, ni tampoco quiero saberlo. He vivido en una democracia, pero soy consciente y he podido comprovar con mis propios ojos los estragos de la opresión y la violación de los derechos humanos sobre otras personas en otros rincones del mundo, no tan remotos como pensamos...
Sí es así, pocos lo eligen, es la suerte de donde naces. Pero no es de esa libertad de la que ahora hablo.

Mi utopía es vivir libre en una sociedad libre, es sentirse libre en un mundo libre.
No sé si es una condidión del ser humano en general, no se si se hereda vía genes o simplemente es un legado educacional y de costumbres sociales, realmente no sé donde está el origen...pero si sé que el resultado venga de donde venga es la imposición que nosotros mismos nos exigimos y la facilidad que tenemos para coartarnos nuestras propias libertades y las de otros.
Recibí como muchos una educación basada en el respeto hacia los demás y en las responsabilidades, y como muchos tambien me fui moldeando por influencias de la sociedad en la que vivo, y por supuesto igual que a otros me marcaron mis propias experiencias. Todo eso me formó como persona y despues de 35 años aquí estoy planteandome la libertad como una utopía.

No me gustaría ofender a muchos que aún hoy viven oprimidos por unos pocos o que vivieron así en un pasado aún reciente ya que la falta de esa libertad se puede conseguir, no es una utopía, es cuestión de no quedarse impasivos ante unos hechos injustifibles, aunque muchos seamos covardes o egoistas y no movamos un dedo, excusándonos en que no podemos hacer nada cuando realmente lo que sucede es que no nos afecta directamente. A pesar de todo, sigo pensando, y esto no es una utopia, que un mundo diferente es posible.

Pero ahora mis pensamientos van encaminados hacia otra libertad, a la libertad de uno mismo, a mi utopía:
Vivir libre de miedos, libre de ataduras, libre de prejuicios...Inentando ayudar y aprendiendo a amar sin pedir nada a cambio. Entendiendo y disfrutando de cada preciso momento.

Independientemente de todas estas reflexiones y a pesar de que lo intento cada día sigo creyendo que esta es mi mayor utopía.



jueves, 18 de junio de 2009

¿¿¿rara???? o... ¿simplemente diferente?



Porque a veces ser diferente no tiene porque ser negativo...
porque no seguir un estandard no tiene porque significar ser raro...
y porque querer algo más puede ser a veces muy positivo!!!!!!!!

viernes, 12 de junio de 2009

Tiempo...

Y yo sigo comprando libros, los ordeno, los coloco. Cada uno de ellos me recuerda un lugar, un viaje, un momento, una persona, un estado de ánimo. No, no es que los coleccione simplemente, los adquiero como un pequeño tesoro, algo propio que no me costará como una hipoteca ni que se pasará de moda como unos zapatos. Algo que con el paso de los años seguirá a mi lado.

De momento los colecciono pensando en aquel momento en mi vida que tenga tiempo para leerlos y disfrutarlos.


martes, 19 de mayo de 2009

Buscando...

Mallorca 2009

Por fín estoy de nuevo por aquí, tengo la sensación que estuve lejos todos estos meses atrás, en cambio no me fui a ningún lado, pero estuve ausente de demasiadas cosas. Y aunque nunca me fui del todo, me pregunto ¿como es el regreso de alguien que jamas se fue?
Fueron 4 meses sin hacer una de las cosas que más me gusta...escribir.

De todas formas la vida sigue dando vueltas a su antojo y eso me encanta. Pero pasa todo tan rápido que me da vértigo solo de pensarlo, y más cuando uno tiene la sensación de no parar, de no saber decir que no y de seguir buscando.
No, estos meses no estuve en África, ni tan solo viajando, pero a pesar de ello me quedan recuerdos...
Recuerdo las movilizaciones por Boloña en la universidad, recuerdo que diferente es vivir en casa con más gente, recuerdo escalar con amigos, beber con amigos y reír unas veces y llorar otras pero con amigos. Y me recuerdo un día, volviendo del aeropuerto como casi cada miércoles de estos meses atrás, pero éste llovía y lo hacía con ganas, demasiado tráfico y avanzaba tan lentamente que a penas sin darme cuenta, me fijé en los coches que tenía cerca y pensé...mira todos van como cada mañana a trabajar, un día más. De repente miré por el vidrio y dejé de ver, llovía tanto que a penas se podía distinguir nada y mi mente voló. De repente y sin control, empezó a caer y caer cuando me di cuenta que yo también era como los demás, iba como cada mañana a ese trabajo que yo nunca vi como definitivo pero al que acudía cada mañana. Caía tan rápido que justo cuando estaba a punto de pegarme contra el suelo oí el claxon del coche de atrás y volví a la realidad.
No sé qué pero sigo buscando.